miércoles, 5 de septiembre de 2012

Salir del nido




Soy de la opinión de que nadie se desarrolla del todo hasta que sale de casa de sus padres a buscarse la vida por ahí. Puedes creer que ya eres una persona hecha y derecha y que ya te has desarrollado lo suficiente, pero todo eso no sucede hasta que no te independizas.

Yo salí de casa a los 18 años, aunque por mí me hubiera ido a los 16, cuando la llegada de la adolescencia me hizo darme cuenta de que mi sitio estaba fuera de allí. Han pasado 12 años de todo aquello y agradezco mucho haber dado ese paso, si no lo hubiera hecho hoy sería muy diferente y no precisamente para bien. Sería como esos treintañeros atontados que van de la mano de sus madres, estoy seguro de ello.

Conozco a gente de mi edad o cercana a ella y que nunca han salido de casa de sus padres y que no han sentido la necesidad de hacerlo. Se sienten a gusto así, quizás a veces tengan alguna trifulca en busca de su espacio vital, pero no cambian su modo de vida, no tienen prisa en independizarse. Y les digo que hasta que no se independicen, hasta que no vivan lejos de la influencia de los progenitores, por independientes que se crean, por desarrollados mental y emocionalmente que se consideren, aún les falta para llegar a su cénit. Cosas tan comunes como hacer tu compra, tu comida, limpiar tu casa, llevarte mil bofetadas y no tener a nadie familiar que te reciba en casa, hacerte valer por ti mismo ante mil trámites que te exige el mundo, todo eso curte. Yo he tenido algunos momentos en especial, ya fueran buenos o malos, que me han curtido y me han hecho ser como soy y me siento satisfecho de ello.

Yo pienso que si tuviera que volver a vivir en mi casa no dejaría de ir hacia atrás, empezaría a estancarme y a retroceder mental y emocionalmente hasta convertirme (por mucho que no quiera) en un niño de mamá frustrado y con odio, alguien mucho peor de lo que ahora soy.

Habrá gente que me lea y que considere que quizás exagero, pero sé de gente ya con una edad que pierde a sus padres y se siente perdida, como si les hubieran movido el suelo bajo los pies. Creo que salir fuera del nido totalmente hace que te desarrolles a la fuerza, que aprendas cosas de ti mismo que no sabías o que creías no tener.

14 comentarios:

  1. Yo por el tipo de padres que tenia, ya estaba bastante espabilada antes de independizarme, quiero decir que por ejemplo era yo la que hacia la compra con mi madre o mi padre y hacia la comida para todos algunos etc. Y aun así cuando me fui a vivir sola como tu dice note un gran cambio. Y la verdad es que no solo fue un cambio a nivel de espabilarme y madurar, si no que con mi madre por ejemplo mejor mucho la relación.
    No es lo mismo verla porque no te queda otra porque vives con ella. Que ir a verla porque te apetece.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Entiendo lo que dices, a mí me pasa igual, necesito distancia de por medio para mejorar la relación maternal, la última frase que dices lo refleja muy bien.

      Besos para ti también

      Eliminar
  2. No exageras para nada. Yo salí del "nido" a los 20, y como tú dices, me hubiese ido antes de haber podido.
    A mí me cae la cara de vergüenza (ajena) cuando veo a gente de más de 30 viviendo con sus padres y hasta recibiendo la "asignación semanal". En fin, ver para creer.

    Saludos!
    yapagalaluz.blogspot.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi tanto como verguenza no, a no ser que sea un caso muy flagrante de estar a la sopa boba. Pero les invito a que salgan y descubran las cosas sin red, que es algo que siempre te hace crecer

      Eliminar
  3. Yo creo que depende de la persona. Yo sí sentía esa necesidadd de salir, pero hay quien no la siente y, ¿por qué iba a hacerlo? si al final todos queremos ser felices.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sé de gente que no desea salir de casa por diversos motivos y lo respeto, pero creo que se están perdiendo algo. Y hay cosas de las que no nos damos cuenta hasta que se nos pone a prueba y nos sorprendemos incluso a nosotros mismos

      Eliminar
  4. Totalmente de acuerdo, yo no me fui tan pronto, puesto que estudié en mi misma ciudad, pero si el mismo año que acabé los estudios y no solo me fui de casa sino que también me fui a otras ciudades y me alegro de haberlo hecho. De lo que no me alegro es de haber vuelto, pero la vida da muchas vueltas y hay que aceptarlo, pero vamos, que estoy deseando irme de nuevooo!!!. Y ¿sabes la mayor diferencia que yo encuentro entre los que nos hemos independizado pronto a todos los niveles y los que no? que económicamente andamos siempre reguleras, por que desde que trabajamos, vivimos solos, y muchos sueldos no dan para ahorrar y pagar alquileres!! Pero aún así lo volvería a hacer!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, yo todavía no sé lo que es tener varias cifras en la cuenta corriente, eso debe ser magnífico, jeje. Y el deseo de volver a salir es normal, una vez que sales y te amoldas a vivir a tu aire, cuesta muchísimo volver hacia atrás, es una entropía en toda regla, como querer meter la pasta de dientes de nuevo en el tubo

      Eliminar
  5. Yo he vivido fuera de casa pero por problemas con la amiga con la que compartía el piso me tuve que volver. Vamos que sé lo que es tener que hacerse la colada, la comida, limpiar y todo eso, y la verdad, sí fue duro (aunque también fueron los mejores meses de mi vida), sobretodo el principio cuando por mucha prisa que me diera no fuera capaz de cenar antes de las once, y después la convivencia, el hacer yo todo y ver que la otra no se daba cuenta de que había que fregar o tender la ropa o.... Pero no me pareció tan tremendo, mis capacidades eran las que suponía que tenía pero sí que aprendí algunas cosas. Quizá porque sé hacer de todo, hasta arreglar un enchufe. Y separarme de mis padres...vale que estaba bastante cerca pero pasaban semanas en que no sabían de mi ni yo de ellos, somos así de dejados. Lo que veo tremendo es ir a buscarse la vida fuera, pero fuera fuera, donde no puedes coger y llamar cada dos por tres. Hombre, supongo que para algunos es durísimo porque no saben ni freirse un huevo (dicho lo cual a mi no es que se me de bien lo de freir huevos jaja, pero todo lo demás sí), algunos ni siquiera han hecho su cama ni una sola vez cuando se independizan. Así que bueno para ellos digamos es un trauma.

    Ahora que también están los independientes, que viven fuera de casa sí, pero que son más dependientes que yo que vivo en el nido. Esos que tienen que llamar para saber la opinión de sus padres, que necesitan consejo hasta para saber qué papel higiénico escoger y que no toman una decisión o dan un paso sin saber si a sus papis les parece correcto. A mi casi me parece más importante esa independecia, ya que si no puedes permitirte irte de casa por causas económicas lo principal es que sepas desenvolverte solo sin la necesidad de ir de la mano de mamá. De hecho agradezco a mi madre haberme dado la posibilidad de ver mi capacidad de desenvoltura cuando me mandó, obligada, a Irlanda un mes cuando tenía 15 años...que la capacidad era con respecto al idioma pero hizo que me diera cuenta que uno siempre tiene más capacidades de las que se piensa.

    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, hay muchos casos en los que no se "destetan" ni saliendo de casa y las madres siguen teniendo un papel excesivamente esencial en sus vidas. No digo que hay que actuar como si se fuera hérfano, pero practicar la independencia viene muy bien para cuando tengas que ejecutarla de verdad, cuando saltes sin red.

      Otro beso para ti y gracias por el megacomentario, jeje

      Eliminar
    2. Jajaja si es que a veces en vez de escribir comentarios debería escribir entradas....XD

      Eliminar
    3. Yo te lo agradezco, así hay más cosas que rascar. En este caso, mejor pecar por exceso que por defecto

      Eliminar
  6. Me parece que la sensación de que se mueve el suelo bajo los propios pies tiene que producirse naturalmente, salvo las deshonrosas excepciones que siempre hay, con la muerte de nuestros padres, ya sea viviendo en casa, fuera de ella pero cerca o establecid@s en la Conchinchina.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ciertamente, es un hecho que duele y que siempre afecta a nuestra vida se esté donde se esté. Pero yo creo que supone menos trauma si ya se está acostumbrado a estar lejos de ellos

      Eliminar